“El asesino perfecto”, de Luis Mª Díez Merino, por José Javier Abasolo

José Javier Abasolo

En estos tiempos de crisis, en los que siempre lo que parece más prescindible es la cultura (debe ser una constante histórica, no en vano los antiguos romanos acuñaron la conocida frase “primum vivere, deinde philosophare”, toda una declaración de principios), que las editoriales independientes consigan sobrevivir parece un milagro, y si encima hablamos de una pequeña empresa de Logroño dedicada a la edición, esa supervivencia adquiere caracteres sobrenaturales. Ése es el caso de una editorial que hasta hace muy poco desconocía, Editorial Boscarini que, a juzgar por uno de sus libros que ha acabado en mis manos, todavía cree en el trabajo bien hecho.

El libro del que estoy hablando es una novela policial titulada El asesino perfecto y su autor es un riojano nacido en 1955 que se llama Luis Mª Díez Merino. Se trata de una novela corta, no llega por poco a las cien páginas, pero con la suficiente enjundia como para ofrecernos una historia que no va a dejar de interesarnos hasta el final.

La acción transcurre en una de las más prósperas ciudades de un innominado país sudamericano, en la época en la que en Europa se celebraba el proceso de Nuremberg, pero este último es tan sólo un dato para localizar la ubicación temporal de la trama, ya que la obra no tiene nada que ver con el nazismo ni con la Segunda Guerra Mundial. Es en realidad, como ya he avanzado, una novela policíaca que trata el tema del asesino en serie, figura recurrente en la literatura policíaca anglosajona, aunque no tanto en la española. Alguien desconocido, del que ni siquiera se sospecha si es hombre o mujer, apodado “El loco de la pistola calibre 6,35” por el tipo de arma que utiliza para perpetrar sus crímenes, inicia una carrera de asesinatos de personas diferentes entre sí, tanto por estatus social como económico, de edad o sexo. No hay conexión entre las víctimas, que tampoco sufren ningún tipo de abuso sexual, robo o ensañamiento. La intriga, por tanto, está servida, pero Díez Merino da una nueva vuelta de tuerca a la historia porque su detective protagonista no es un esforzado policía ni un aguerrido detective curtido en mil batallas, sino un hombre de profesión desconocida aunque parece dedicarse a intermediar entre personas que desean conseguir algo que otros tienen, que sólo valiéndose de su inteligencia y prácticamente desde su domicilio conseguirá desentrañar lo que hay detrás de esos crímenes sin aparente conexión.

Poncio Milestone, que así se llama el protagonista de la novela, es un hombre de unos ciento cincuenta kilos de peso que vive solitario en su casa, tan sólo con la compañía de una asistenta gruñona. Una especie de Nero Wolfe hispano, pero que precisamente por serlo, pese a su obesidad, no se recluye en su domicilio sino que gusta recorrer librerías, aunque no lee novelas, tan sólo los resúmenes de las contraportadas, y reunirse en su club con un buen puñado de amigos, una serie de personajes que casi sin darnos cuenta nos traen a la memoria a aquellos tan entrañables que cantaba María Dolores Pradera, ese caballero que saluda tocando el ala de su sombrero o esa dama que hacía lo propio agitando con donaire su pañuelo. El autor no nos dice si se ponen jazmines en el ojal cuando cenan, pero así podemos imaginárnoslos, y es precisamente en una de esas reuniones cuando Poncio Milestone se apostará una importante cantidad a que es capaz de triunfar allí donde la policía ha fracasado, tan sólo con la lectura atenta y diaria de los periódicos que se publican en la ciudad. Por supuesto, Milestone ganará la apuesta.

Luis Díez Merino no sólo ha usado una temática poco utilizada en el género negro español, la del asesino en serie, sino que en un ejercicio de ingeniosa habilidad ha sido capaz de conjugar ese clase de trama con un tipo de personaje aparentemente incompatible con la persecución de un asesino en serie y que además es también una figura prácticamente inexistente entre nuestros autores (supongo que alguno habrá, pero humildemente tengo que reconocer mi ignorancia en el que caso de que lo haya*), el del detective que desde su casa, sin acceder a la escena del crimen ni girar de un lado a otro de la ciudad como una peonza, y con su inteligencia como única herramienta de trabajo, resuelve los más intricados problemas. Y lo hace en una novela corta, como ya he dicho, apenas cien páginas, de la que pese a tener el tamaño adecuado, no necesita ni más ni menos extensión, lamentamos tener que abandonar su lectura cuando llegamos al final.

* Hace años oí hablar de unas novelas protagonizadas por un tal Xan Parada de Betanzos (desconozco el nombre del autor), un ajedrecista que descubría crímenes gracias a su maestría en el tablero de ajedrez, pero nunca conseguí un ejemplar. Ni siquiera estoy seguro de que la noticia fuese cierta.

El asesino perfecto
Luis Mª Díez Merino
Editorial Buscarini

 

Participa en el sorteo de un ejemplar de El asesino perfecto enviando un correo con el asunto “sorteo asesino” e indicando el nombre del protagonista a la dirección de la revista (punto38@gmail.com). Tienes de plazo hasta el 6 de noviembre. Reservado a residentes en España.

 

 
 
 

6 comentarios en ““El asesino perfecto”, de Luis Mª Díez Merino, por José Javier Abasolo

  1. Se viene BAM!, incluye concurso de novela policial. La acción debe suceder en Buenos Aires. El Premio: publicación y $$$. Jurado Intocable. Pronto se publicarán las bases. Ponete a escribir, cierra en febrero de 2012.

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