Teresa Suárez
Brandon (nombre en clave “Martian”), un agente encubierto de la CIA que, durante los últimos seis años, ha permanecido infiltrado como profesor de lengua inglesa, de nombre Paul Lewis, recibe la orden de abandonar el país en el que se encuentra y regresar a la central de Londres en un plazo de cuarenta y ocho horas.
Sin tiempo para nada, Martian (alias Paul) debe romper la relación estable que mantiene con una mujer casada, la Doctora Samia Zahir, antropóloga sudanesa, y volver, sin demora, a una vida que dejó de pertenecerle hace tiempo.
Una vez en Londres, aunque se trate de un oficial de alto rango, Martian debe someterse a un estricto protocolo que exige que, durante las 24 horas del día, le sigan dos agentes, así como diferentes sesiones con la doctora Rachel Blake, psicóloga clínica de la CIA asignada a la estación de Londres desde Langley, para que evalúe tanto su cordura como su lealtad a la agencia.
Pese a lo abrupto del cambio, recuperar su verdadera identidad, volver, tras años solo, al trabajo en equipo, la necesidad de reconstruir los lazos que le unan a su hija, a quien dejo siendo una niña y encuentra convertida en una mujer, Brandon parece llevarlo bien hasta que la noticia de una bomba puesta en la universidad de Etiopia, le impele a contactar con Samia utilizando su antigua identidad de infiltrado.
A partir de ese momento todo se complica.
Inmerso en una operación para traer a casa a Coyote, agente que ha sido capturado por la organización Valhalla (que pretende entregárselo a los rusos), descubrir que Samia se encuentra en Londres le supone un grave conflicto de intereses que pone en juego su carrera y su vida.
La Agencia, serie de televisión de 10 episodios, basada en la serie francesa Le Bureau des Légendes, está producida por George Clooney y Grant Heslov y protagonizada por Michael Fassbender, Jeffrey Wright, Jodie Turner-Smith y Richard Gere.
James Bond aparte (Daniel Craig por supuesto), si no eres de las que te gustan mucho las de espías, encontrarás que, en bastantes momentos, el juego de la política y la intriga, por lento, resulta tedioso.
Y ojo, que siendo el elenco los que son, no es culpa de los actores, sino más bien del guion. Todo es sospechoso, todo es mentira, o no…Hay tantas subtramas dentro de la trama principal que agotan.
Lo que ocurre es que, cuando llevas unos capítulos, te das cuenta de que la serie no va solo de espionaje.
Trata, sobre todo, del coste humano que supone el trabajo encubierto, y, para contarlo, enfrenta dos situaciones antagónicas: el desengaño y las dudas de Martian tras sus seis años siendo otra persona, frente a la emoción y ansias de la agente Daniela Ruiz Morata, nueva oficial de campo de la CIA que se prepara para infiltrarse en Irán, como graduada en geofísica que participa en un programa de intercambio en Teherán, cuya misión será identificar ingenieros nucleares iraníes.
Es gracias a este aspecto por lo que la serie, al menos en mi caso, acaba enganchando.
Eso sí, muy cabreada con el final: que terminen las series sin que queden claros aspectos que tú consideras prioritarios me condena.
Supongo que lo hacen para que veas la segunda temporada.
¡Pues ya veremos si se salen con la suya!
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