Canciones dedicadas: “Pedro Navaja”. Rubén Blades

Novela, relatos, cómic, cine… La visión integradora del género negro que pretendemos desarrollar en Calibre .38 no estaría completa si dejáramos de lado la música. Blues, rock, tango, bolero o rumba son vehículos ideales para dar rienda suelta a esas pasiones que, a veces, acaban en crimen.

Hoy queremos recuperar esta sección de canciones dedicadas (que en su primera etapa, cuando salíamos trimestralmente en formato pdf, llevaba el sugerente título de “Para mi churri, que me estará escuchando en el talego”) con un tema mítico, el Pedro Navaja de Rubén Blades, inspirada en el Mack The Knife de Kurt Weill que popularizara en su momento el gran Louis Armstrong.

 

 

Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar
Con el tumbao que tienen los guapos al caminar
Las manos siempre en los bolsillos de su gabán
Pa’que no sepan en el cual de ellas lleva el puñal

Usa un sobrero de ala ancha de medio la’o
Y zapatillas pa’si hay problemas salir vola’o
Lentes oscuros pa’que no sepan que está mirando
Y un diente de oro que cuando ríe se ve brillando

Como a tres cuadras de aquella esquina una mujer
Va recorriendo la acera entera por quinta vez
Y en un zaguán entra y se da un trago para olvidar
Que el día está flojo y no hay clientes pa’trabajar

Un carro pasa muy despacito por la avenida
No tiene marcas pero to’saben que es policía
Pedro Navaja y el diente de oro vuelva a brillar

Mientras camina pasa la vista de esquina a esquina
No se ve un alma está desierta to’a la avenida
Cuando de pronto esa mujer sale del saguán
Y Pedro Navaja aprieta un puño dentro del gabán

Mira pa’un lado mira pa’el otro y no ve a nadie
Y a la carrera pero sin ruido cruza la calle
Y mientras tanto en la otra acera va esa mujer
Refunfuñando pues no hizo pesos con que comer
Mientras camina del viejo abrigo saca un revólver esa mujer
Iba a guardarlo en su cartera pa’que no estorbe
Un treinta y ocho smith and wesson del especial
Que carga encima pa’que la libre de todo mal

Y Pedro Navaja puñal en mano le fue pa’encima
El diente de oro iba alumbrando to’ a la avenida “guiso fácil”
Mientras reía el puñal le hundía sin compasión
Cuando de pronto sonó un disparo como una cañón

Y Pedro Navaja cayó en la acera mientras veía, a esa mujer
Que revólver en mano y de muerte herida a él le decía
Yo que pensaba hoy no es mi día, estoy salá’
Pero Pedro Navaja tu estás peor no estás en ná’

Y créanme gente que aunque hubo ruido nadie salió
No hubo curiosos, no hubo preguntas nadie lloró
Sólo un borracho con los dos muertos se tropezó
Cogió el revólver, el puñal, los pesos y se marchó

Y tropezando se fue cantando desafina’o
El coro que aquí les traje y da el mensaje mi canción

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ¡ay dios!

Pedro Navaja ladrón de esquina
Quien a hierro mata a hierro termina

La vida te da …

Maleante pescador pa’el anzuelo que tiraste
En vez de una sardina un tiburón enganchaste

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