Reseña: “El murciélago”, de Jo Nesbø

murcielagoNoemí Pastor

En algún momento de mi vida me juré a mí misma que nunca jamás leería nada de Nesbø. ¿Por qué? Pues porque habían pasado ante mis ojos unas cuantas críticas negativas y porque el tipo me caía mal: un guaperas superventas, diplomado en economía, periodista político, futbolista, estrella del pop… ¡Anda, hombre, anda! ¡Elige un oficio y hazlo bien!

Ejem. Perdonad: no soy yo la que habla; es la envidiosa que llevo dentro.

Pero quiso la casualidad que este verano me pasara por una de esas deliciosas librerías-papelerías de pueblo pequeño, con uno de esos delirantes stocks de libros que no compra nadie y se acumulan durante años y ¡pum!, allí estaba El murciélago, en edición de bolsillo, diciéndome: “Noemí, próximamente tendrás que viajar en avión. Llévame. Ocupo poco espacio y soy entretenido.” Y, claro, cuando un librito te habla así, ¿quién se resiste?

Nace una saga

El murciélago (1997), la primera novela que publicó el noruego Jo Nesbø, fue un éxito inmediato de crítica y público. En el mismo año de su aparición recibió el premio Riverton y uno después fue considerada la mejor novela criminal escandinava.

Con ella inauguró Nesbø la saga de Harry Hole, inspector de la policía de Oslo que encarna el estereotipo de poli atormentado, borrachín, misántropo pero ligón y de métodos heterodoxos. Sus casos generalmente se desarrollan en Noruega, pero como es un tío cool y guay, también viaja mucho y, así, tiene aventuras en Australia, Tailandia o El Congo. Cómo mola el Harry. Mola tanto que, tras El murciélago, han venido al menos otras nueve novelas más traducidas al español.

También en Francia (y esta puede ser la clave de su triunfo internacional) Nesbø es un autor que se vende y se lee mucho y que convoca a numerosos seguidores en todos los festivales negropoliciales a los que acude.

El relleno nórdico

No sé si es una especialidad escandinava, pero yo se la conocí bien a Henning Mankell, a quien consideran maestro y predecesor de Nesbø, una tarjeta de presentación que al menos a mí no me hace caer precisamente rendida de admiración.

Consiste el relleno nórdico en elegir un hilo conductor en principio potente (suele ser un crimen con una vistosa puesta en escena) que va perdiendo fuelle a medida que avanza el relato porque, en vez de alimentarlo adecuadamente, se adelgaza por inanición, ya que el autor se distrae con excursos muchas veces tontorrones.

Eso es lo que sucede en El murciélago, que con tanto relleno, tanto relleno, se te olvida el hilo principal, porque Nesbø se pierde rellenando con simplonas leyendas aborígenes y peleas de taberna tan gratuitas como aburridas y ridículas, que no graciosas. Si en el cine me aburren sobremanera esos intercambios de guantazos, ¿qué te diré que me pasa en una novela?

Más cosas sobre El murciélago

A Harry Hole, como corresponde a un policía imprevisible, se le va un poco la pinza, se sale de los rieles de la investigación, desbarra cada vez más y acaba aburriendo con sus tonterías.

Solo cuando ya está cercano el final retoma Nesbø el hilo principal y lo hace con espectacularidad excesiva, televisiva, peliculera.

Como os digo, a Harry Hole se le olvida completamente que se ha cruzado medio planeta para investigar el asesinato de una joven noruega salvajemente lanzada al mar desde un acantilado australiano. A esa investigación le cuesta arrancar y luego no avanza en absoluto, queda a un lado y la novela deja ser policial para convertirse en una guía turística de Australia o una adaptación infantil de la historia de Oceanía amenizada con leyendas aborígenes.

Es más: la búsqueda del asesino de una joven se embarulla, se transforma en una pesquisa algo previsible tras todo un asesino en serie de mujeres rubias, aderezada con la dosis justa de drogas, miseria, alcoholismo, psicopatía, racismo y corrupción. Pero, así y todo, este hilo no recupera el protagonismo y la acción avanza a trompicones, tras pistas falsas, cuando no regresa sobre sus pasos a la manera de un boomerang, con lo que se va configurando un tablero narrativo al que le falta sustento y credibilidad.

Una vez en Australia, Harry Hole forma equipo con Andrew Kensington, policía aborigen de Sidney, nostálgico del hippismo y presa de oscuros pero disimulados demonios, y ya tenemos formada una de esas parejitas estereotípicas con primera figura occidental rubia y rutilante y segundón étnico y bufonesco.

Otro personaje remarcable es la sueca Brigitta Enquist, camarera pelirroja en funciones de “chica Hole” y merecen también ser citados más secundarios entre extravagantes y disparatados: payasos, actores, boxeadores retirados, mendigos filósofos…

En fin. Llegada a este punto…

… cabe preguntarme si me animaré algún día con otra novela de Nesbø. Ya me he desdicho tantas veces que no me atrevo a decir una vez más “de esto jamás leeré”, porque nunca se sabe cuándo me va a apetecer algo sencillamente entretenido, que no me exija la atención de toda la cabeza, pero en este caso me dan muchas ganas de decirlo, a no ser que alguien me asegure que Nesbø en las siguientes novelas ha mejorado (o simplemente variado) sustancialmente su técnica narrativa. ¿Sí? ¿Ha sucedido? Anhelo buenas noticias.

 

El murciélago
Jo Nesbø
Trad.: Bente Teigen Gundersen y Mariano González Campo
Debolsillo
 

9 comentarios en “Reseña: “El murciélago”, de Jo Nesbø

  1. Yo leí este verano este libro y estoy totalmente de acuerdo contigo, no engancha nada y se queda muy light, se enreda con cosas que no vienen a cuento para la resolución del caso.No sé si habrá mejorado en los otros libros, creo que leeré otro por darle otra oportunidad y porque si tiene tanto éxito será por algo, digo yo, o no, habrá que comprobarlo.
    Saludos

  2. De acuerdo con la autora.
    Yo también creo que esto de la novela negra nórdica deja algo que desear, que pierde fuerza conforme pasan las páginas.
    Yo mismo critiqué en términos parecidos a Mankell en mi blog.
    Es un buen artículo, el de la señorita Pastor. Habrá que compartirlo.
    Saludos!

    • vamos a matizar. La novela negra nórdica tiene de todo. Escritores muy buenos y no tanto. Yo, si deseas seguir mis consejos, recomendaría 4 autores principalmente: Jussi Adler-Olsen y su Departamento Q, uno que imita al tan reconocido como aburrido Henning Mankell pero con una trama más sugerente Arnaldur Indridasson con su Erlendur y entre su serie destacaría, y fue muy premiado en su momento, La mujer de verde, una joya de libro; Johan Theorin y su cuarteto de la isla de Oland, son un grupo de novelas tristes ambientadas en esa isla, independientes entre sí y con el nexo común de un personaje local; y por último la madre y el padre de la novela negra y policiaca escandinava, Maj Sjowall y Per Wahloo y su serie de novelas que comienza con Roseanna…………lo demás me parece sólo pasable, bajo mi punto de vista

  3. Hace tiempo leí “Petirrojo” la tercera de la serie. No sé por qué no empecé por el principio comome gusta. Puede que no supiera que era una serie. La sensación que me dejó fue muy similar a la tuya. Un tanto aburrido y con ganas de gritar “¡¡menos ruido y más nueces!!”
    No creo que repita.
    Un beso.

  4. Me gusta mucho la novela negra y siempre estoy tentada de leer alguno de este autor de éxito pero, tras leer el artículo y los comentarios, creo que lo voy a poner en espera. Me ha encantado el artículo señora Pastor.

  5. Siento disentir (no, que va,,, me encanta) pero yo empecé a leer a Harry Hole por el Muñeco de Nieve que será la 4ª o la 5ª de la serie y me gustó mucho (pelín artificiosa sí pero muy potente) Después de esta leí las siguientes y también he buscado algunas de las anteriores y en general me gustan bastante (unas más que otras claro pero mantiene un nivel bastante alto si te gustan las historias de policias más o menos solitarios y pelín clásicos en muchos sentidos) Ahora bien este verano encontré el Murciélago y me lo llevé a Menorca para leerlo con tranquilidad y si que me sentí algo decepcionado ya que es verdad que a la trama le cuesta mucho arrancar y que se pierde en anécdotas sin demasiado interés pero lo comenté con mi hermana (tambien seguidora de la serie) y nos pareció que eran claramente pecados de principiante ya que en el resto de novelas no he tenido nunca una sensación parecida

    Así, que si sirve para algo yo sí que recomiendo las novelas de esta serie especialmente a partir de El Muñeco de Nieve.

    Saludos

    • Gracias, Jordi. Preguntaba al final de la reseña si Nesbo ha mejorado y me dice usted que sí. Pues bien, me alegro. Quizás el verano que viene me anime con el muñeco de nieve, por lo del contraste. Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s