Reseña: “Piel de topo”, de Jon Arretxe

Manu López Marañón   Con la publicación de Piel de topo su autor, Jon Arretxe (Basauri, 1963), ha decidido interrumpir su saga dedicada al falso vidente y detective ocasional Touré. Como somos legión los que devotamente seguimos las andanzas de nuestro burkinés favorito tranquilizo a la afición diciendo que no se trata de ningún punto…

Reseña: “Piel de topo”, de Jon Arretxe

Jesús Lens Espinosa de los Monteros Hace unas semanas, la organización de la Feria del Libro de Granada me pedía una recomendación literaria para la anual cita con los libros que lleva a miles y miles de personas a las casetas situadas en el corazón de la ciudad, en busca de uno o varios ejemplares…

Novedad: “Piel de topo”, de Jon Arretxe

La Pequeña África de San Francisco vuelve a ser el escenario de las andanzas de nuestro detective-vidente. De vuelta a Bilbao, Touré recuperará sus relaciones anteriores (Sa Kené, Osmán, Aliou, Xihab) con la finalidad de recomponer su maltrecha existencia. Una dura realidad, la de los sin papeles en el Paraíso soñado, que obliga a una…

“Juegos de cloaca”, de Jon Arretxe, por Sergio Torrijos Martínez

Sergio Torrijos Martínez Nueva novela de Touré y lo que sospechábamos se cumple. Es decir, que Touré ha venido para quedarse, para formar parte de nuestro universo literario más cercano y para entretenernos continuamente. La acción de esta novela se mueve geográficamente, de Bilbao a Malí, más concretamente a Bamako. Pasamos de Europa al corazón…

“Sombras de la nada”, de Jon Arretxe, por Ricardo Bosque

Ricardo Bosque (@ricardo_bosque) Se acabó la diversión. Eso es lo que debió decirse Jon Arretxe tras terminar las dos primeras aventuras de Touré –19 cámaras y 612 euros-, natural de Burkina Faso y residente sin papeles en Bilbao que, hasta la fecha, nos había narrado sus míseras andanzas por la pequeña África que constituye el…

“Sueños de Tánger”, de Jon Arretxe, por Jesús Lens

Jesús Lens Espinosa de los Monteros Se le llamaba Efecto-Frontón: espoleado por la curiosidad y la sed de aventuras, por conocer un paisaje exótico que está a tiro de piedra de las costas andaluzas, había gente que cogía el transbordador y se plantaba en Tánger. Cruzaba la aduana, salía a “campo abierto” y se encontraba…