“Sueños de Tánger”, de Jon Arretxe, por Jesús Lens

Jesús Lens Espinosa de los Monteros

Se le llamaba Efecto-Frontón: espoleado por la curiosidad y la sed de aventuras, por conocer un paisaje exótico que está a tiro de piedra de las costas andaluzas, había gente que cogía el transbordador y se plantaba en Tánger. Cruzaba la aduana, salía a “campo abierto” y se encontraba rodeado por un enjambre de vendedores, falsos guías, camellos, acomodadores y supuestos relaciones públicas de los garitos, restaurantes y hoteles de la ciudad.

Pasaban unos minutos y el visitante, agobiado, invadida su proxémica y asqueado; ahíto de exotismo y aventuras, se volvía al puerto, pedía un billete para el siguiente barco de vuelta a España y hasta nunca jamás. Si te he visto, si te he visitado, no quiero volver ni a acordarme.

Efecto Frontón.

De todo ello, de mis primeros viajes a Marruecos, de los “amigos” y de un largo etcétera me acordaba mientras leía “Sueños de Tánger”, una de las últimas novelas de Jon Arretxe, uno de los tipos a los que más me ha gustado conocer en las últimas ediciones de Semana Negra.

En las tertulias de primera hora de la tarde, los organizadores del encuentro gijonés plantean temas de debate de lo más peliagudo. Y allí están esas diez, quince, veinte mentes pensantes, dudando sobre qué decir para no resultar pedantes, pero también para huir de los lugares comunes y los tópicos que puedan aburrir a la gente que anda haciendo la digestión de la fabada.

Y en estas que Jon coge el micro y con la sequedad propia de su habla escueta pero bien clarita, dice que no hay que darle tantas vueltas a esto de la literatura. Que en unos años no quedarán libros que leer. Ni lectores que los lean. Que estamos llamados a desaparecer. A extinguirnos. Así que, basta con que escribamos alguna cosa potable, que guste a algunas personas, para darnos más que por satisfechos.

Y lo dice con absoluta naturalidad, sin la más mínima pretensión, pose o ganas de escandalizar. Lo dice porque lo piensa. Y punto.

Y por eso sus novelas me gustan tanto. Porque son como él: naturales, sencillas, concretas, cortas y escuetas. Novelas que, como aquella “Shamarán” que reseñamos hace unos meses, van al grano, sin meandros ni circunloquios.

Además, Jon es un viajero empedernido. Tanto que escribe sus novelas en los lugares en que sitúa la acción. En este caso, claro, es Tánger. Describe a los personajes que ve desde las atalayas que utiliza como punto de avistamiento, reproduce diálogos, recrea los ambientes…

Tánger me parece una de las ciudades más encantadoramente decadentes del mundo, con su mezcla de postcolonialismo mal asimilado, ciudad fronteriza, puente entre África y Europa y sociedad cada vez más islamizada. La patria chica de Paul y Jane Bowles tiene un pie en el pasado y otro en el presente. El futuro, sin embargo, no es más que una nebulosa, una sombra improbable, casi imposible.

A esta Tánger llega un misterioso tipo de ascendencia magrebí, pero aspecto europeo. Lleva una misión que cumplir. Un contrato que ejecutar. Un “amigo” le saldrá al encuentro. Después, durante su deambular por la ciudadela antigua de la ciudad, se cruzará con Fátima. Y ella, a su vez, con Moussa. Porque la novela, en realidad, empieza en el Malí. Pero esa es otra historia. Y muy contada en el libro, por cierto.

Todos los personajes que Arretxe recrea en su novela acaban interaccionando entre ellos, al modo de las películas de Iñárritu; un efecto mariposa llevado a un Tánger que, desde las páginas del libro, exuda realismo, hasta el punto de que mientras lo leía me daban ganas de coger un ferry y cruzar el Estrecho, sentarme en la terraza del Café Europa o en el Tingis, en el Petit Zoco, y ambientar la lectura.

En conclusión: si os gusta la buena literatura que sale de las entrañas y disfrutáis con buenas historias, pero pasáis de milongas y cuentos chinos, “Sueños de Tánger” os va a gustar y Arretxe se convertirá en uno de vuestros autores de cabecera.

Sueños de Tánger
Jon Arretxe
Erein

Un comentario en ““Sueños de Tánger”, de Jon Arretxe, por Jesús Lens

  1. Pingback: Sueñs de Tánger « Pateando el mundo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s