La hoguera de los libros: los títulos que alimentaron la chimenea de Pepe Carvalho

José Andrés Espelt

Seguro que los lectores de Calibre .38 ya saben que el detective Pepe Carvalho, creado por Manuel Vázquez Montalbán, tenía la curiosa costumbre de alimentar su chimenea, tras la cena, con ejemplares de novelas que todo aficionado a la literatura considera imperecederas, inmortales, como sus autores. Títulos como la Antología poética de Gil de Biedma, Los hermanos Karamázov de Dostojevskij, Peter Pan de Barrie o Las uvas de la ira de John Steinbeck.

Carvalho quema libros “porque considera que la cultura le ha separado de la vida”. Nosotros, las gentes de Calibre .38 no llegamos a tanto, pero se acerca el fin de año y hemos considerado que sería un buen regalo, para todos aquellos locos por el género criminal disponer de la guía que BCNegra regaló en 2009, aunque sea escaneada, y poder así consultar ese listado. Por si alguno de los libros citados se encuentra por casa. Por si en casa hay chimenea. Por si el invierno se pone duro en estos tiempos de pobreza energética que nos ha tocado vivir.

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2 comentarios en “La hoguera de los libros: los títulos que alimentaron la chimenea de Pepe Carvalho

  1. Ricardo, es un buen regalo, ya he trasladado a una carpeta que, por cierto, no es negra aunque huela a humo, de mi ordenador. Te aseguro que en mi biblioteca hay varios de esos que Carvalho utilizaba para alimentar el fuego del hogar y, de paso, provocar un poco más a los bien pensantes. Un poco más porque ya provocaba a los militantes de izquierda que se alimentaban con un pincho de tortilla o un bocata de calamares en cualquier tasca de a duro o poco más. Te aseguro que nunca los quemaré, ni siquiera el “Mi lucha” porque no lo tengo y si lo tuviera no dispongo de fuego para calentar mi casa. Para mi los libros son un elemento muy positivo. Recuerdo ahora la obra de Stefan Zweig, “Mandel, el de los libros”, un alegato tan maravilloso a favor de los libros que pone los pelos de punta (a mi no que no los tengo, al menos que se vean).
    Lo dicho, muchas gracias por el regalo.

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