Cine: “El guardián invisible”

Teresa Suárez

En Navarra, en los márgenes del río Baztán, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente asesinada en extrañas circunstancias. El caso, que guarda relación con otro crimen que tuvo lugar hace unos meses, es asignado a la inspectora Amaia Salazar, a quien la investigación obligará a regresar a Elizondo, localidad en la que nació y de la que no guarda buenos recuerdos debido a su traumática infancia.

Ese es, básicamente, el argumento que muchos de ustedes conocerán de sobra por haber leído la novela del mismo título de Dolores Redondo, que ha vendido miles de ejemplares en todo el mundo y ha sido traducida a diferentes idiomas

Antes de empezar quiero dejar claro una cosa: no soy de fronteras ni de muros. Prefiero lo abierto a lo excluyente, la libertad a la imposición, lo que nos une frente a lo que nos separa y la aculturación (adaptación gradual de un individuo a una cultura con la cual está en contacto continuo y directo, sin que ello implique, necesariamente, el abandono de su cultura de origen) a la asimilación (el grupo que es absorbido pierde, total o parcialmente, su lengua o dialecto, costumbres y otros elementos de su identidad cultural cuando entra en contacto con la sociedad dominante).

¿Por qué digo esto? Porque cuando una obra, sea cinematográfica o literaria, se ambienta en una zona específica de un país cualquiera y las tradiciones de dicho lugar son una parte importante de su argumento, siempre habrá quien se tome las críticas negativas como un ataque a su cultura y, por extensión, a su persona. Pero no es el caso.

Dicho esto voy con mi reseña.

Aunque leí El guardián invisible de un tirón (hacer fácil la lectura, pese a su extensión, es uno de sus méritos) no es indicativo, al menos en mi caso no lo fue, de que estuviera enganchada con la historia.

Más bien la experimenté como un copioso plato en el que los ingredientes utilizados puede que fueran los correctos, sí, pero las cantidades no cumplían las recomendaciones necesarias para constituir un menú equilibrado. Un 60% de conflictos familiares, un 20% de exaltación de la patria chica, otro 10% de tratado de antropología y el 10% restante investigación criminal, son porcentajes inadecuados para convertir un libro en un thriller de categoría, por mucho que la protagonista sea una inspectora perteneciente a la Policía Foral de Navarra.

El guardián invisible, libro, se resume en un principio innovador, pionero y arriesgado, un desarrollo vacilante e irreflexivo en el que la atención se dispersa y pierde entre retazos de realidad, farragosa fantasía y reivindicación de las tradiciones, y un final que, por predecible en cuanto a la investigación y por lo rancio del planteamiento que niega a una mujer, profesional de éxito y felizmente casada, la posibilidad de ser feliz si no es madre, convierten la novela en un pasatiempo tan efímero como olvidable.

El guardián invisible, película, hace aguas por todas partes y no precisamente porque en Elizondo, durante todo el metraje, no deje de llover.

La limitación del tiempo (432 páginas dan para mucho más que dos horas) hace que la narración de los conflictos familiares, la parte más importante de la novela, pierdan intensidad y los flashbacks son insuficientes para ayudar a entenderlos en toda su extensión.

Tanto los escenarios de los crímenes como la presentación de los cuerpos de las víctimas, de lo mejorcito de la novela, al ponerlos en imágenes, sorprendentemente, pierden el aura trágica y romántica que destilan en el libro. Dejan de ser mágicos para convertirse en rutinarios.

Y si las partes buenas no mejoran en la película, la parte mala, esto es la investigación criminal, ni les cuento ya que su traslado a la pantalla evidencia aún más sus múltiples defectos y sinsentidos.

La inspectora de policía (una nada convincente Marta Etura siempre al borde de la pataleta), supuestamente fuerte y preparada, cada vez que tiene un problema llama a Estados Unidos (¿no hay nadie en territorio español a quien consultar?, lo digo por el precio de la conferencia y tal) pero no a Houston, como todo hijo de vecino, sino a Nueva Orleans para que un tal Aloisius Dupree, instructor durante su etapa formativa en el FBI en Quántico (¡cómo no!) le de consejos a lo Iker Jiménez (“Sigue tu instinto, Amaia, ve al origen”) o le recuerde continuamente que ha sido su mejor investigadora… ¿La mejor? ¿En serio Aloisius? ¡Pero si le pide a su tía que le eche las cartas para saber qué quiere el asesino de ella! Vamos Dupree, ¡no me jodas!

Pero la cosa no queda ahí. No solo involucra en la investigación a su hermana mayor, que figura en la lista de posibles sospechosos, sino que le permite desprecintar una prueba (un txantxigorri, pastelillo típico de la zona, que el asesino coloca en el tximichurri de las víctimas), tocarla y, lo mejor de todo, ¡comérsela! Menuda es esta Flora, entre su físico machorro, el estomago a prueba de bombas y el dominio de la recortada, está claro que se hizo policía la hermana equivocada.

Luego el dichoso Basajaun, un abominable hombre de los bosques propio, que por prestar su ayuda siempre que hace falta a los parroquianos y evitar con sus silbidos tragedias mayores, se merece, como mínimo, que lo nombren hijo predilecto de la localidad.

Y por último, lo mejor de todo: el criminal. Un homicida apegado al terruño que empieza cargándose a una guiri, para evitar que sus libertinas y escandalosas maneras corrompan a las niñas de la zona, y termina matando, en nombre de la pureza del valle, a toda adolescente que se maquille o cimbree el cuerpo al caminar. Un asesino que venera como defensora de las tradiciones a una loca que tras intentar amasar, literalmente, rodillo y harina incluidos, a su hija pequeña a punto estuvo de hornearla y hasta comérsela si la hubieran dejado.

¿Mi resumen?

Un lugar, el Valle de Baztán, para visitar, una novela para entretener y no perdurar y una sesión de cine que hubiera disfrutado más de haber sido Logan, segunda opción que barajaba, la película elegida.

 

Puedes seguirnos en Google+, Twitter y Facebook

4 comentarios en “Cine: “El guardián invisible”

  1. Has escrito, de forma muy acertada, todo lo que pensé una vez vista la pelicula. Peor que la novela que ya es decir.
    Y si, nuestra elección también incluía a Logan y ganó El guardián 😢

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s