Reseña: “Un mundo infiel”, de Julián Herbert

Sergio Torrijos Martínez

Esta novela es de esas que cuando terminas resoplas y piensas, ¿qué narices voy a decir en la reseña? Porque merece una, eso es evidente, pero ¿qué digo? ¿por donde empiezo? ¿de qué hablo?

Ya, lo imagino, estarán diciendo, “por el principio”. Pues no es mala idea, empecemos por el principio y voy a poner la primera frase de la novela:

“La noche antes de que un tren le arrancara las piernas Ernesto de la Cruz y Doc Moses soñara con un venado muerto y Plutarco Almanza tuviera la desgracia de toparse con el hombre de las botas grises, Guzmán se enderezó en la cama con una aureola de vértigo envolviéndole la cabeza.”

Esta claro que recuerda a García Marquez y el inicio de aquella barbaridad literaria llamada Cien años de soledad, pero nada más, luego entra en un territorio que se acerca más al mundo de Elmer Mendoza que al del colombiano.

Y comienzan a asomar personajes por todos los lados, todos terribles, fieramente humanos (lo tenía que decir, lo siento), todos con algo que contar, con un cierto salvajismo que nace de un instinto muy básico y muy primario: el egoísmo. Se quedan ahí, en mitad de un recorrido, acompañados de sus hablares, de la forma tan radical que usan el castellano los mexicanos y que parece pensada ex profeso para la novela negra, pero no llegan a entrar en ese espacio literario, se quedan en el umbral, se adivina algo, se intuye la sombra de una historia, pero nada más.

Hay violencia, cómo no, más tratándose de mexicanos y más concretamente de norteños, pues es una sociedad briosa, donde la vida no es sencilla sino dura, y esa dureza se mezcla con el paisaje y de paso influye en el paisanaje. Todo lo que ofrece la novela es brutal, desde las relaciones humanas hasta el sexo, todo es muy básico, muy primario pero muy de verdad, tanto como las frases que parecen sonar como aldabonazos.

La novela consta de varias historias de personajes que se van entremezclando, los citados en un primer momento y que terminan confluyendo en puntos dispersos. No es una novela policíaca o negra, en todo caso, de ser algo sería lo segundo, no por su carga de violencia sino por la brutalidad contenida.

Importa poco que las historias confluyan o terminen en un punto concreto, no va de eso la novela, de contar una historia lineal sino de presentarnos un universo creativo, un lugar en el que ocurrirán cosas que se narrarán, un espacio donde se desarrollarán historias y serán pobladas por personajes de este calibre.

Tengo que reconocerlo, es complicado hablar de la obra, aunque debo decir que te succiona, atrapa la atención y no te suelta. Tiene esa facultad, tan compleja, de no dejarte ver cual será la salida, porque ni se vislumbra, ni se intuye.

No se la pierdan.

 

Un mundo infiel
Julián Herbert
Malpaso

Puedes seguirnos en Google+, Twitter y Facebook

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s