Cosas que hacer en Las Palmas si estás jubilado

Ricardo Bosque

Cosas que debe hacer un jubilado si quiere ser como la mayoría de ellos:

Levantarse con las gallinas y hacer fila al punto de la mañana en el lugar de distribución más cercano a su domicilio a la espera de que le suministren la dosis diaria de prensa gratuita.

-Desplazarse a donde sea necesario y a cualquier hora del día para hacer fila a la espera de que le suministren cualquier otra dosis de lo que sea con tal de que ese “lo que sea” sea gratis.

-Hacer fila -siempre fuera de temporada alta- cuando se abre la veda en las agencias de viajes para contratar vacaciones y así poder viajar con otros viejos. Una vez en el destino elegido, hacer fila para el bufet libre.

-Pasear a los nietos. Para esto no suele ser preciso hacer fila, normalmente no hay más de cuatro abuelos por nieto.

Insisto, todo esto si hablamos de un jubilado tipo, pero es que Eladio no es un jubilado normal, ni siquiera se le puede llamar jubilado, más bien prejubilado o declarado inválido para el trabajo que venía desempeñando en su vida laboral. Y, siendo así, Eladio no lee prensa gratuita, compra todos los días El País; a Eladio no le gusta viajar, que un montón de años como maquinista en un buque mercante ya le han proporcionado demasiados desplazamientos; y Eladio no tiene nietos, apenas familia salvo una hija a la que no ve desde hace mucho tiempo, fruto de su matrimonio con una mujer que solo le provocó dolores de cabeza, especialmente cuando se convirtió en exmujer.

Pero decir que no tiene familia tampoco es exacto, porque no tiene apenas familia de sangre pero sí una -y bien extensa- elegida por él mismo, que es lo que vale. Una familia integrada por Gloria, Chapi, Matías, Manolo, Casimiro, Dudú, Pepita -don José cuando está delante-, Hanif… y un servidor después de pasar poco más de una semana leyendo los tres casos que ha protagonizado hasta la fecha.

Tres casos –Tres funerales para Eladio Monroy, Sólo los muertos y Los tipos duros no leen poesía– que me han permitido conocer una isla a la que nunca he viajado y a un hombre peculiar, duro e implacable cuando debe serlo y amigo de sus amigos siempre, buen lector, culto y amante de la buena mesa pero siempre cocinando él.

¿Sus mayores habilidades? Meterse en líos que a menudo le vienen grandes y manejar como nadie el bolígrafo que siempre lleva en el bolsillo de la camisa por si acaso. Si McGiver le hubiera conocido…

Tres casos apropiados para chavales de instituto -las lecciones que imparte Eladio son mucho más instructivas que las clases de Educación para la ciudadanía- y para veteranos de guerra curtidos en mil novelas negras.

Háganse un favor. O mejor, háganse tres favores en uno y llévense a casa esta trilogía que, espero, pronto se convierta en tetralogía, pentalogía, hexalogía…

@ricardo_bosque

Tres funerales para Eladio Monroy-Sólo los muertos-Los tipos duros no leen poesía
Alexis Ravelo
Anroart

Un comentario en “Cosas que hacer en Las Palmas si estás jubilado

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