«Manos sucias», de Carlos Quílez, por Jokin Ibáñez

Jokin Ibáñez Hace ya bastantes años, un artículo de Carlos Pérez Merinero llamó mi atención (cito de memoria): «la novela negra es reaccionaria porque siempre gana el bueno, o la poli, y volvemos, al final de la historia, a un estado de cosas acorde con el establishment«. Y hace relativamente bien poco, en el estudio…

Dos en uno: Sascha Arango y Nic Pizzolatto, por Alexis Ravelo

Alexis Ravelo (@AlexisRavelo1) Parecidos, que no iguales Casi al mismo tiempo he podido leer dos libros de dos autores muy diferentes que, sin embargo, comparten ciertos parámetros extraliterarios: ambos son de mediana edad, guionistas de series exitosas; sus dos libros son sus primeras novelas, están siendo muy vendidos y ambos tendrán, muy probablemente, adaptación cinematográfica.…

«El honor es una mortaja», de Carlos Bassas, por Jesús Lens

Jesús Lens Espinosa de los Monteros La pregunta es: ¿por qué he tardado tanto en leer El honor es una mortaja, de Carlos Bassas, ganadora del VII Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona y publicada por la editorial Almuzara en su extraordinaria colección Tapa Negra? Solo la portada, ya es una pura gozada,…

Lo sobrenatural, el horror y la novela policial. Reseñando “True Detective. Antología de lecturas no obligatorias», en Errata Naturae, por Juan Mari Barasorda

Juan Mari Barasorda A Paco Gomez Escribano conocedor de los mundos que estan “Al otro lado” No es habitual reseñar un ensayo -ni habitual ni fácil, por cierto- en un blog sacudido casi a diario con fantásticas novedades tanto en la literatura escrita como en novedades cinematográficas como, cada vez más, con el estreno de…

«Los corruptores», de Jorge Zepeda Patterson, por Jesús Lens

Jesús Lens Espinosa de los Monteros Entiendo que el mundo de las redes sociales, amén de desconocido, sea incómodo, molesto y, en general, un coñazo manifiesto para decenas de escritores, incluidos los de género negro y criminal. Y no necesariamente solo para los mayores de treinta y cinco años… Pero, ¿es creíble una novela policíaca…