“Guerra Mundial Z”, por José Luis Muñoz

Guerra Mundial Z 2013 World War Z PosterJosé Luis Muñoz

Nunca pudo imaginar George A. Romero ese aluvión de películas que traería consigo su insospechado film de culto La noche de los muertos vivientes. Los zombis, desde entonces, aunque hayan existido mucho antes en el cine de la mano de Jacques Tourneur (Yo anduve con un zombi, 1943), han poblado las pantallas. El propio George C. Romero intentó repetir éxito, en colorines, y no le salió el experimento. Y multitud de productos han arrimado el ascua a ese filón terrorífico, que habría que analizar por qué sale.

En Guerra Mundial Z los zombis son infectados con el virus de la rabia, pero su aspecto es muy similar al de los muertos vivientes (son torpes, envejecen, aúllan y tienen el oído muy fino) y mueren, literalmente, a montones, como moscas, por la capacidad letal de Brad Pitt, el ejército USA y, ahí va un guiño no casual, algunos miembros del Tzahal, el todopoderoso ejército israelí, representado por una oficial que pierde su mano.

La película de Forster está inspirada en un libro de Max Brook, hijo de Mel Brooks y Anne Bancroft, que tuvo cierto éxito y seguramente dará pie a una saga.

Trufada de efectos especiales, para lucimiento de su 3D, con una trama casi inexistente que se traslada caprichosamente a Corea del Sur e Israel, Guerra Mundial Z es un ejercicio pirotécnico francamente aburrido que no aporta nada al género zombi vertiente infectados. Un anuncio mastodóntico de un futuro videojuego que seguramente se comercializará a raíz de la película, que por ahí anda últimamente todo el cine que sale de las entrañas de Hollywood.

Pero, vista la película, uno se hace unas cuantas preguntas. ¿Qué hace Brad Pitt, protagonizando, y también produciendo, semejante producto? Dinero, seguramente, y mucho. ¿Qué hace el suizo/alemán Marc Forster (Montster ball) dirigiendo? Hundir un poco más su prestigio ¿Es casual que una buena parte de los zombis infectados salten el muro que separa Cisjordania de Israel para ser masacrados en masa por el ejército de ese país? ¿De qué imaginario saca Forster, o sus guionistas, esas enormes piras ardientes de carnaza zombi?

Y un detalle curioso que llama mucho la atención: en una película con tantos muertos por fotograma, la única gota de sangre que sale en todo su metraje es la de Brad Pitt cuando se salva del accidente aéreo. Y es que Guerra Mundial Z huye deliberadamente de lo gore que caracterizaba el cine de Romero, quizá para hacerse con una más amplia audiencia.

Un comentario en ““Guerra Mundial Z”, por José Luis Muñoz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s