«Amores que matan», de Ignacio Barroso Benavente

Ignacio Barroso Benavente (1984) Químico de profesión e intento de escritor por vocación. A día de hoy, entre otros muchos proyectos, trabaja en una novela ambientada en el Nueva York de los años treinta y es el principal, y único, culpable del blog de poesía: http//versatil84.blogspot.com Aquí puedes leer su relato Amores que matan.

«Sherman», de Stephen Desberg y Griffo, por Francisco J. Ortiz

Francisco J. Ortiz De igual modo que no todas las novelas negras que merecen la pena leerse vienen de los Estados Unidos, tampoco el mejor cómic policíaco surge necesariamente del país que vio nacer al género. Ni siquiera de Suecia: de hecho, nuestros vecinos los franceses no solo fueron quienes acuñaron la etiqueta noir a…

«El hombre sin pasado», de Peter May, por Ricardo Bosque

Ricardo Bosque Sabido es que cuando algo funciona lo mejor es no tocarlo. Y eso debió pensar Peter May cuando, tras pasear su primera novela ambientada en la escocesa isla de Lewis por un buen número de editoriales británicas obteniendo el rechazo como respuesta, consiguió publicarla en Francia, convertirla en un éxito de ventas -y…

«El regreso de Driver», de James Sallis, por José Andrés Espelt

José Andrés Espelt Tras siete años apartado de la carretera, Driver regenta un próspero negocio que le permite vivir honradamente junto a su prometida, Elsa. El que había sido uno de los mejores especialistas de Hollywood de día y mercenario al volante para todo tipo de criminales de noche, quizá haya conseguido alejarse para siempre…

«Círculo cerrado», de Sue Grafton

Nota del traductor Yo no soy un traductor profesional. Soy un lector que, de vez en cuando, encuentra relatos policíacos en inglés no editados en España, entre los que estaba éste. Como no se nos traduce lo que queremos y necesitamos, intenté lo que pocas veces he hecho: traducir. El resultado puede estar bien o…

«Grupo 7», por Teresa Suárez

Teresa Suárez Los violentos de Mario (lavar&marcar) Sevilla, unos años antes de la Expo 92. Convertir una ciudad cualquiera en un escaparate mundial exige obras mastodónticas, inversiones millonarias, sacrificio y el esfuerzo coordinado de muchas personas y colectivos: el trabajo de unos brillará en la superficie y embellecerá la ciudad; el de otros se hunde…