¿De qué hablamos cuando decimos “cine negro?

Mariano Sánchez Soler

El género negro, en cine y literatura, ha evolucionado con el tiempo, adaptado a la renovación de las temáticas y a las nuevas realidades sociales: el crimen organizado, las costumbres sexuales, la universalización y la democratización de la cultura de masas… No existe otro género narrativo en el que la influencia mutua entre cine y literatura sea tan clara como en las novelas y películas del género negro policial. Unas se alimentan de las otras en un acto de “canibalización”, que diría Raymond Chandler. Basta recordar a los numerosos novelistas del género policiaco que han trabajado como guionistas cinematográficos (Hammett, Chandler, William Riley Burnett, Jim Thompson, Jonathan Latimer, John Hadley Chase, James M. Cain, Steve Fisher, Donald Westlake, Elmore Leonard…) y/o cuyas obras literarias se han convertido, también, en clásicos del cine.

En muchos países las claves del género se han adaptado a sus características sociales diferenciadas, a su peculiar manera de entender la violencia, el orden/desorden, la justicia, los delitos, o la muerte como consecuencia de la actividad humana. En otros, los cultivadores del género se han conformado con practicar el mimetismo hacia los modelos norteamericanos. Y con esta narrativa se ha producido una explosión mundial de excelente literatura y de magnífico cine que llega hasta hoy con una vitalidad sin discusión. Junto a los cineastas básicos del cine norteamericano (Huston, Walsh, Preminger, Siodmak, Hawks, Welles…), han cultivado el género autores europeos como Melville, Truffaut, Wenders, Frears, Malle, Rossi, Chabrol, Costa-Gavras, Godard, Leone… que han realizado filmes inigualables dentro del género; ya sea experimentando, visitándolo a su manera (incluso en forma de western) o, simplemente, recurriendo a sus claves para contar una historia oscura como sus almas.

"Laura", de Otto Preminger

Es el destino seguido por el llamado “cine negro”, que comparte con la literatura una confusa amalgama de apelativos: thriller, policiaco, enigma, detective story, tough story, crock story, police procedural, misterio, intriga, suspense…, y que no pone de acuerdo a los especialistas sobre el nombre que debe definirlo. Dos ejemplos. En Francia, donde acuñaron el término filme noir, se denomina polar. En Italia, giallo (como parte del cine italiano de terror) por el color de las portadas de las publicaciones populares donde empezaron a divulgarse las historias de crímenes. Los anglosajones utilizan mayoritariamente el término thriller, derivado de la palabra thrill: emoción, estremecimiento. Con él, muchos pretenden abarcar el género por completo (desde las películas de gangsters, suspense, misterio, cine negro clásico…) y se refieren a todas aquellas películas relacionadas con la intriga y las persecuciones. Pero el asunto sigue sin satisfacer a todos, ya que bajo este “paraguas” se cobijan películas fantásticas, de terror, pesadillas psicológicas, comedias de humor negro… Por este motivo se suele hablar del thriller policiaco, para distinguirlo de temáticas fantásticas, sobrenaturales o de pura casquería que también utilizan esa etiqueta.

Sin duda sería más adecuado, e incluso más científico, hablar de novela y cine criminal, con una definición que englobara todas las “sensibilidades” del género, todos sus matices. Sin embargo, la diosa Fortuna, cuando se trata de nomenclaturas, suele ser caprichosa. En 1946, la crítica francesa acuñó con éxito el término filme noir, “cine negro, al referirse a las películas que llegaron a las pantallas en el verano de aquel año: El halcón maltés de John Huston, Laura de Otto Preminger, Historia de un detective de Edward Dmytryk, Perdición de Billy Wilder, La mujer del cuadro de Fritz Lang… Filmes de contenido ambiguo en los que se retrata la parte oscura de la sociedad, de estética expresionista hasta la utilización del color, que trajo otras estilizaciones. Formalmente se crea un “malestar específico”, atmósferas de pesadilla, visión metafórica, crónicas de la realidad (Santamarina, 1999). Esta denominación hizo furor en España. Desde entonces llamamos genéricamente cine negro a todas las películas de esta temática; con policías, detectives, presos, delincuentes de cuello blanco, asesinos, gangsters

"Perdición", de Billy Wilder

El género negro policiaco nació prácticamente con la narración cinematográfica. En 1903, la película Asalto y robo al tren (The Great Train Robbery) de Edwin S. Porter, relata el acto delictivo de una banda de atracadores, con asesinatos y violencia desatada. Es el primer film dramático de la historia del cine, el primer western y al mismo tiempo la primera película de temática criminal. En 1908, David W. Griffith rueda Locos por el dinero (Money Mad), una historia moral de bandidos a punta de pistola, movidos por el delito y la codicia; ladrones que roban a ladrones. Cuatro años más tarde, en Los mosqueteros de Pig Alley (The Musketeers of Pig Alley, 1912), Griffith cuenta la historia de una banda de delincuentes que se enfrenta a tiros con la policía, un filme de crítica social donde, como en The Regeneration (1915) de Raoul Wash, el delito es consecuencia de la pobreza.

"Los mosqueteros de Pig Alley", de David W. Griffith

Por fin, en 1927, todavía durante la época muda, La ley del hampa de Josef von Sternberg pone las bases del subgénero de gángsters que, entre 1930 y 1941, va a vivir su periodo de esplendor con títulos ya legendarios como Scarface, el terror del hampa, Hampa dorada, Los violentos años 20, El enemigo público, Al rojo vivo... El cine negro clásico se desarrolla entre 1941 y 1960, con cumbres como El halcón maltés, Laura, Historia de un detective, Perdición, ForajidosDesde 1961 hasta 1980, con el color, llega el thriller moderno,con filmes como Harry el sucio, A quemarropa, Taxi Driver, La noche se mueve, Harper, investigador privadodonde el clasicismo se actualiza con una nueva generación de cineastas salidos de las escuelas de cine, que visitan el género negro, desde el hard boiled hasta el western urbano. Desde 1981 hasta nuestros días, se extiende el periodo donde predomina la ficción criminal postmoderna. Una mezcla de influencias y elementos, fusiones y mestizajes donde lo criminal es, sin embargo, el elemento distintivo desde el punto de vista genérico. Cineastas emergentes de esta etapa son los hermanos Coen, Tarantino, Ridley Scott (Blade Runner, Black Rain, American Gangster…), algunos Carpenter, Kasdan, De Palma…

"A quemarropa", de John Boorman

El término “negro” tiene mucho que ver con la composición visual de las imágenes, con la estructura narrativa y con la mirada crítica, la búsqueda del realismo, la verosimilitud… En suma, se trata de definir “lo negro” más allá de sus contornos y de concretar sus tres elementos fundamentales:

Primero: La existencia de un delito, crimen o misterio a resolver del tipo que sea.

Segundo: La persecución de la verdad o la investigación para resolver el enigma.

Y tercero: Para que sea “negro” es preciso que las narraciones criminales contengan la denuncia política, la crítica social, y desvelen el auténtico funcionamiento del sistema en alguno de sus aspectos, incluso en épocas pasadas (Ahí está la “negritud” de El nombre de la rosa, de Umberto Eco, por ejemplo, cuando explica la metodología de la autoridad eclesiástica y la Santa Inquisición). Aquellos polvos trajeron estos lodos.

Esta última característica es la fundamental para hablar de “género negro”: al tratar temas sociales, políticos y económicos, al bajar el enigma a la calle y a la realidad, el género nos permite acercarnos al funcionamiento del sistema para criticarlo, mostrando sus malas prácticas y sus elementos deficitarios, o para justificarlo con una visión reaccionaria que, por sí misma, también desvela los entresijos del poder. De cualquier poder.

4 comentarios en “¿De qué hablamos cuando decimos “cine negro?

  1. Felicidades por el artículo, Mariano: no es fácil condensar con tales concisión y precisión, sin resultar simplista, las claves fundamentales del noir, y creo que tu artículo lo consigue, y con brillantez.

    Saludos cordiales.

  2. Por cien negro entiendo otra cosa, mas bien tramas coruptas donde nada es lo que parece, un protagonista con su punto cinico caracteristico y dispuesto a recibir todos los golpe. Mujeres de bandera con historia detras, Berlinas negros y zapatos relucientes y ante todo hombres duros y mujeres faciles que son cualquier cosa menos eso.

    Quizas estos sean los estereotipos del cine negro americano clasico. Aunque la realidad el que siempre me gusto mas el Frances, quizas junto con estos los unicos que realmente han cultivado el genero. Mas sucio y cercano quizas, pero en mi opinion peliculas como el silencio de un hombre, podrian competir con las mas afamadas americanas. Aunque claro es solo una opinion

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