«Kinsey y yo», de Sue Grafton, por Noemí Pastor

Noemí Pastor Así, como el título dice, se estructura este volumen: con un dúo (Kinsey – yo) y una bisagra (y). Vamos allá. Kinsey En la primera parte reina la gran Kinsey Millhone, detective privada de Santa Teresa, California, quien narra sus peripecias en primera persona y en nueve relatos deliciosos, llenos de humor, de…

«El gran desierto», de James Ellroy, por Sergio Torrijos Martínez

Sergio Torrijos Martínez The big nowhere, título original de esta novela y que aconsejaría mirar en el diccionario porque la palabra “nowhere” tiene acepciones imposibles de traducir en su conjunto y que enriquecen el contenido de la obra, es la segunda entrega del llamado «Cuarteto de Los Ángeles”. Una tetralogía que se inició con La…

«Canadá», de Richard Ford, por José Luis Muñoz

José Luis Muñoz Richard Ford (Jackson, Mississippi, 1944), con una obra literaria que se circunscribe a siete novelas—Un trozo de mi corazón, La última oportunidad, Incendios, El periodista deportivo, El día de la independencia, Acción de gracias y Canadá—más tres libros de narraciones, es, con toda justicia, uno de los mejores escritores norteamericanos vivos con…

«Noche salvaje», de Jim Thompson, por Teresa Suárez

Teresa Suárez Que Jim necesitaba dinero, es evidente. Una vida tan disoluta como la suya que transcurría, durante largos periodos, envuelta en una bruma etílica exigía que, en los probablemente cada vez menos momentos de lucidez, se diera prisa en escribir novelas (en total creo que fueron 39) que le proporcionaran lo suficiente para seguir…

«Betibú», de Claudia Piñeiro, por Noemí Pastor

Noemí Pastor Ni lo primero ni lo último Betibú es lo primero que leo de Claudia Piñeiro, pero no lo primero que ha publicado, pues esta escritora argentina tiene en el mercado otras cinco novelas negropoliciales , además de narrativa histórica, erótica y juvenil. Como digo, Betibú es lo primero que leo de Piñeiro, pero…

«Leviatán», de Paul Auster, por Miguel Padova

Miguel Padova A la crítica literaria le encantan las categorías. Quizá por ello, Paul Auster aparece en su mundo perfectamente ordenado como un moscardón zumbante, una tentativa de caos. Porque Grisham, Connelly, Koontz o King se presentan como un producto bien delimitado, un círculo sin aristas que podemos encajar en el tristemente célebre molde de…